Siempre que debo ir a un bautizo, un funeral u otro evento de ámbito familiar, me encuentro en la misma incómoda situación: Mis padres van a saludar a personas que no han visto en décadas y me dejan a la deriva –me toca bandearme solo, como diría Andrés López- y se me acerca algún familiar lejano al cual no conozco y quien comienza a entablar una conversación con la siguiente frase: “Verga, no te veía desde que eras de este tamaño. Yo hasta te cambie los pañales”.
¿Qué coño me importa a mí si me cambiaron los pañales o no?
Esto ha sido un hecho recurrente en mi vida. Tengo varias
hipótesis de por qué sucede este fenómeno.
1ra. Hipótesis: Mis padres no me cuidaban como debían.
Durante mis 22 años de vida mis padres han cuidado hasta de la lluvia, o al menos eso me han hecho creer. Quizás durante mi niñez eran más descuidados de lo que creo, y le pedían el favor a la gente de que me cambiaran los pañales.
2da. Hipótesis: En mi familia hay muchos cropofilicos o masoquistas.
Esto explicaría la cantidad de personas que dicen “yo te cambie los pañales” y jamás fueron a mis fiestas de cumpleaños, ni jamás me visitaron, y mucho menos llamaron en navidad o en año nuevo. Yo no disfruto observando ni oliendo heces fecales de nadie, ni siquiera de un bebé.
3ra. Hipótesis: Mi material fecal era muy fétido.
Mis padres me querían y eran cuidadosos, pero quizás mis cagadas eran horribles, y hasta cierto punto, traumantes y por eso, le permitían –o solicitaban- a extraños cambiar mis pañales. Por ese motivo, la gente también lo recuerda con tanto ahínco.
4ta. Hipótesis: Era una cuestión cultural de la época.
Yo nací en la década de los 80’s, he crecido entre reproductores de VSH, DVD, Juegos de video, computadoras, Internet, entre muchos otros objetos diseñados y creados para la distracción. Quizás en aquella época no había suficiente distracciones y la gente encontraba divertido cambiarles los pañales a los bebés, y esta conducta quedo como una tradición.
5ta. Hipótesis: Esperan una recompensa.
Mis padres siempre quisieron que tuviera un futuro exitoso, y al ver que mi juguete favorito era un libro de geografía universal, los familiares lejanos veían cierto potencial en mí. Entonces decidieron realizar ese sacrificio de cambiar mis pañales y con esto, notificarmelo 2 décadas más tardes esperando a cambio algún tipo de recompensa. “Oh ya veo... Sí, lo recuerdo… toma, 10 mil bolívares fuertes. Bendición”
Yo no le pedí a nadie que me cambiara los pañales, y tampoco me importa quién lo haya hecho. Prometo que la próxima vez que me digan eso les responderé “Y lo disfrutaste tanto que aún lo recuerdas?”.
¿Qué coño me importa a mí si me cambiaron los pañales o no?
Esto ha sido un hecho recurrente en mi vida. Tengo varias
hipótesis de por qué sucede este fenómeno.1ra. Hipótesis: Mis padres no me cuidaban como debían.
Durante mis 22 años de vida mis padres han cuidado hasta de la lluvia, o al menos eso me han hecho creer. Quizás durante mi niñez eran más descuidados de lo que creo, y le pedían el favor a la gente de que me cambiaran los pañales.
2da. Hipótesis: En mi familia hay muchos cropofilicos o masoquistas.
Esto explicaría la cantidad de personas que dicen “yo te cambie los pañales” y jamás fueron a mis fiestas de cumpleaños, ni jamás me visitaron, y mucho menos llamaron en navidad o en año nuevo. Yo no disfruto observando ni oliendo heces fecales de nadie, ni siquiera de un bebé.
3ra. Hipótesis: Mi material fecal era muy fétido.
Mis padres me querían y eran cuidadosos, pero quizás mis cagadas eran horribles, y hasta cierto punto, traumantes y por eso, le permitían –o solicitaban- a extraños cambiar mis pañales. Por ese motivo, la gente también lo recuerda con tanto ahínco.
4ta. Hipótesis: Era una cuestión cultural de la época.
Yo nací en la década de los 80’s, he crecido entre reproductores de VSH, DVD, Juegos de video, computadoras, Internet, entre muchos otros objetos diseñados y creados para la distracción. Quizás en aquella época no había suficiente distracciones y la gente encontraba divertido cambiarles los pañales a los bebés, y esta conducta quedo como una tradición.
5ta. Hipótesis: Esperan una recompensa.
Mis padres siempre quisieron que tuviera un futuro exitoso, y al ver que mi juguete favorito era un libro de geografía universal, los familiares lejanos veían cierto potencial en mí. Entonces decidieron realizar ese sacrificio de cambiar mis pañales y con esto, notificarmelo 2 décadas más tardes esperando a cambio algún tipo de recompensa. “Oh ya veo... Sí, lo recuerdo… toma, 10 mil bolívares fuertes. Bendición”
Yo no le pedí a nadie que me cambiara los pañales, y tampoco me importa quién lo haya hecho. Prometo que la próxima vez que me digan eso les responderé “Y lo disfrutaste tanto que aún lo recuerdas?”.

8 comentarios:
jajajajajaja!! tú como siempre tan explícito!!
Me despertaste un poco :)
Jajajaja!
creciste en la década de los 80? será en los 90's...
estuvo interesante :)
Escribí "nací en los 80's"
si que estas loco jajajajaja
Comenzste por Bautizo y hablado de pupú y me recordaste mi propio bautizo de madre cortesía de mi adorada hija...
http://maieblog.blogspot.com/2007/08/y-yo-luna-te-bautizo-como-mi-mam.html
Jajaja...muy buenas tus teorías...saludos
jajajajajajajaj me gusto me gusto xD
Jajajaja esto me hizo recordar aquella vez en la cual te cambié los pañales.
Jajajajajajajajajajajajajajaja Sí eres pajuo jajajajajajajajajajajajajajajaja
Publicar un comentario en la entrada