lunes 24 de noviembre de 2008

Momentos de sinceridad #1

Detrás de cada gran hombre, siempre hay una gran mujer

Yo no sé si soy un gran hombre, pero en caso de serlo, la gran mujer detrás de mí, es Kristina Gutiérrez.

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J.A. [Niño Gozón] dice:
qué sería de mi carrera de escritor sin ti?
- Kriss dice:
Jajajajaja
- Kriss dice:
sería muy buena, pero no tan divertida jajaja
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martes 18 de noviembre de 2008

¡Vota! Si no lo haces, no estás en nada

Si no te has detenido a pensar en la importancia de las elecciones del 23 de noviembre, aprovecha, aún te quedan 5 días para hacerlo.
En Venezuela, vivimos en un régimen democrático en el cual, los niveles de abstención son altísimos. En las pasadas elecciones la abstención ha disminuido. A raíz del cierre de RCTV –sin ánimos de caer en discusiones políticas- se ha fomentado el interés de los jóvenes venezolanos en la vida política del país; un interés que no se había visto desde el 23 de enero de 1958.

La importancia de cualquier elección es algo significativo en el aspecto de que estás eligiendo un delegado que ocupará el cargo de representarte, ya sea presidente, alcalde, gobernador, presidentes de condominio, centro de estudiantes, o delegado de una sección de clases. Si no votas, no te quejes.
Nuestro país sufre una fuerte división de inclinaciones políticas, en las que una parte desea establecer un socialismo que fue rechazado el 3 de diciembre del año pasado, y otra que desea establecer de nuevo un sistema descentralizado. Pero el único rival que hay que derrotar es la abstención.
¿Para qué vas a votar?
Principalmente vota para poder quejarte, para decir “coño, pero eso no fue por lo que yo voté”. Vota porqué es un derecho y un deber. Vota porqué es tu futuro el que está en juego. Vota si te interesa la democracia, vota si te parecen lindas las candidatas o candidatos, vota porqué defiendes tu ideología, vota porqué quieres descentralización gubernamental, vota porqué quieres cambiar el país, vota si te preocupa el futuro de tus hijos, vota si te preocupa la economía del país, vota porqué estás cansado de la corrupción –de los 40 años, o de los 10 que le siguieron-, vota si te gusta hacer colas, vota si te gusta meter el dedo en sitios y sacarlos manchado, vota si tienes fe en que los candidatos puedes realizar algún cambio positivo, vota por cualquier motivo que tengas. Si no te interesan ninguno de esos motivos, entonces no votes.

¿Cómo vas a votar?
Hoy me encargue de averiguar todo, ya que mi mamá no sabía como era la vaina. Fui a uno de los simuladores de votos del CNE, y una muchacha muy amable me explico todo, y hasta me dio una calcomanía… lastima que no anote su nombre… Pos es así.

1- En la mesa electoral, entregas tu cédula –vencida o no- al miembro “A”, te devuelve tu cédula de identidad e indica que te dirijas a la presidenta o presidente de la mesa electoral.
2- Una vez que has sido identificado o identificada, pasas a votar; Sino sabes cómo hacerlo, la presidenta o presidente de la mesa electoral la explicación. Pero si no aguantas las ganas, aquí te lo explicamos.
En la foto verás el monitor o “pantallita electoral”, y a su lado, la boleta electoral, con sus partidos políticos con sus determinados candidatos. En la boleta deberás tocar el ovalo que está al lado derecho de la persona que tu quieres que ocupe el cargo determinado. En la pantallita saldrá reflejada cada uno de los candidatos que de tu elección. Una vez que hayas presionado todos los óvalos de tus candidatos, toda la información debe salir reflejada en el monitor, si estás conforme presiona “Votar” y listo. Retiras tu papelito, que debe reflejar los candidatos de tu elección.

¿Y qué pasa si metiste la pata y marcaste otro candidato?
Pues, muy fácil… Si te equivocaste y presionaste otro ovalo y no el que deseas, con tu dedito vas a tocar sobre el nombre del candidato erróneo que aparece en la “pantallita electoral” para borrarlo, y votar de nuevo. Ojo: esto sólo se puede hacer antes de presionar “Votar”.

Puedes ver tu boleta electoral en el siguiente link
http://www.cne.gov.ve/divulgacion_regionales_2008/index.php?e=00&m=00&p=00&c=00&t=00&ca=00&v=04

3- La maquina de votación emitirá un comprobante de voto. Verifica que tenga la opción de tu preferencia por cada cargo a elegir. Dóblalo e introdúcelo en la caja de resguardo.

4- El miembro “B” te meterá el dedo –upa!- en el desengrasante, lo limpiará y después lo meterá en la tinta indeleble. Y listo. ¡Ya votaste!

Es más fácil que manejar la versión nueva del facebook.
Ve a votar.
Si eres de oposición, mi bella amiga Xio me facilito una página en donde puedes encontrar cuales son los candidatos de la Unidad Democrática, y los respectivos partidos. http://www.chuletadeunidad.com/

Lo más importante es votar, votar no es juego.
Yo voy a votar, y a no dormir el domingo hasta esperar los resultados. Espero que tú también lo hagas, y ojalá te haya servido esto para algo.

Se quiere,
Jesús A. González M.

jueves 13 de noviembre de 2008

El significado de la Vida

A veces, sin darnos cuenta, nos enteramos del significado de la vida. A mí me pasó así hace poquito. Una de mis mejores amigas me dio una de las peores noticias que te pueden dar. Pero me di cuenta de eso, el significado de la vida.
Es algo tan simple, tan obvio y tan sencillo que lo omitimos, no nos damos cuenta de que está ahí, tan cerca.
Seguramente, tú, diariamente te molestas porqué el cajero automático no tiene efectivo, hay una cola por el semáforo, porqué llegaste tarde a la universidad o al trabajo, porqué hay mucha gente en el banco, porqué algo no salió como esperabas. Porqué se quemo un bombillo, por cualquiera que sea el motivo. Diariamente nos sucede.
Pero rara vez apreciamos las cosas que tenemos. Es normal, pero somos tan superficiales, que nuestra existencia se amarga por esos “problemas” absurdos.

El único significado de la vida es ser feliz y ya, sin importar nada más. Sin tener que juzgar a los demás, ni mortificarse por problemas frívolos. Ser feliz es gratis, no cuesta nada, rejuvenece, evita arrugas, alegra más a los demás, hace que vivas más –y si no lo hace, al menos disfrutas más la vida-. Vivir es una bendición, aprende a vivir tu vida de una manera en la que te haga feliz.

Mis consejos para ser felices:
- No te afeites todos los días;
- No te preocupes por las calorías, o comidas grasosas;
- No veas tantas noticias –sólo las que sean necesarias-;
- Camina descalzo cada vez que puedas;
- Escucha música todos los días;
- Plánchate o sécate el cabello si te da la gana;
- Pon fotos de tus seres queridos en todos los sitios que puedas;
- Quiere a tu pareja con todos sus defectos;
- No leas las noticias del facebook;
- Agradece por las cosas que tienes;
- Aprende a tocar al menos un instrumento musical;
- Bucéate a todas las chamas que te llamen la atención;
- Dile diariamente a las personas que quieres lo importantes que son para ti;
- Sonríe;
- Lanza besos;
- Cuenta chistes;
- Lee libros;
- Dile a tus amigas lo lindas que son –seguro les alegrarás el día-;
- Ignora a los demás;
- Mira a las personas a los ojos;
- Besa a alguien apasionadamente;
- Canta –así estés desafinado o desentonado-:
- Ve Two and a Half men;
- Camina bajo la lluvia;
- Haz el amor;
- Ve fútbol;
- Córtate tu propio cabello –es gracioso, gratis, y siempre volverá a crecer- (gracias Regina);
- Si no te gusta el trabajo, déjalo;
- Si no te gusta la universidad, déjala;
- Duerme hasta tarde;
- Deja el trabajo en tu trabajo.

No sé sí así serán más felices, al menos yo sí.

martes 4 de noviembre de 2008

En el Ascensor

Venía entrando al edificio, traía mi guitarra conmigo y un bolso en el cual guardo todos sus accesorios: en lo que veo que el ascensor está en la planta baja a punto de cerrarse.
- ¡Aguántalo, por fa! – Grité
Me acerco a la puerta del ascensor mientras se abría rápidamente de nuevo, y la vi ahí; parecía haber sido sacada de la portada de Urbe Bikini o cualquier otra revista de contenido seudo erótico.
- Buenos días – le digo, con tono de desconcierto
- Hola – me responde con una sonrisa picara en su cara, deleitándose en su vanidad por estar buena, y saber que me la buceaba.
- ¿A qué piso vas? – me dice enseguida
- Ojalá sea al mismo que el tuyo – respondo sonriente; a lo que me respondió solo con una sonrisa entre cortada.
- ¿Entonces vas al 8? – me pregunta rápidamente
- ¿Tú vives en el 8? – le pregunto con cara de emoción
- No, pero mi novio sí – me responde de forma cortante

En ese momento, hubo un silencio incómodo en el ascensor, el cual incluyo una sonrisa entre cortada y un par de suspiros anhelando la rápida llegada al piso 8.
En lo que de repente un sonido rompió el silencio y nos dejo en oscuridad total.
Se fue la luz.

- Coño, ¡esto no puede ser! – exclamó con tono de molestia
- ¿Andas apurada? – le pregunte para buscar conversación mientras sacaba mi celular para alumbrar la oscura cabina.
- Sí, tenía algo importante que tratar con mi novio – Respondió de forma tajante.
- ¿Vas a terminar con él? – pregunte con un tono bromista; a lo que le siguió unos segundos de silencio absoluto.
- Pues sí – respondió en voz baja
- Ver… ¡la pegué! – exclamé

De nuevo la oscuridad en el elevador fue acompañada por un silencio reinante, creo que los 2 tuvimos miedo de continuar la charla para evitar incomodidades; pero noté que sus ojos no se apartaron de mí, su mirada me acompaño durante esos minutos de silencio, en los que nuestra única compañía era el silencio y la luz de los celulares.

- ¿Y tú? – me preguntó con tono imperativo
- ¿y yo qué?
- ¿Tienes novia? – indagó mientras sus ojos seguían mirándome fijamente, con cierto sabor de malicia en la mirada.
- Pues no – Le mentí
- ¿Y por qué pues?
- Porque no te había conocido antes – le respondí mientras una sonrisa repleta de picardía invadía mi rostro

Su gesto de halago fue como esas sonrisas en un mal día, que se sienten como un oasis en pleno desierto, fue seguido de un suspiro a medio terminar cuando me dijo

- Pues, ni que yo fuese tan bonita o especial – desde mi punto de vista, seguía sumergida en su vanidad por estar buenísima y sólo buscaba que yo la adulara.
- ¿Acaso hay alguien que no lo piense así? – pregunte mientras me sentaba en el piso de la estrecha cabina.
- Mi novio no lo piensa así – expresó con cierto aroma de tener el ego herido
- Entonces tu novio es un imbecil – respondí

De nuevo sólo respondió a mi comentario con una sonrisa antes de que el silencio se ocupara de llenar el pequeño elevador, pero aún la tenue luz de nuestros dispositivos de comunicación se encargaban de que compartiéramos miradas. Ella decidió sentarse también y durante ese minuto que transcurrió en silencio nuestras miradas se intensificaron; mis ojos, llenos de lujuria no dejaban de desvestirla mentalmente mientras se enfocaban en ella, a lo que respondía con una leve sonrisa de vileza.
Esos gestos de malicia la hacían verse más divina de lo que estaba.

- ¿Por qué vas a terminar con tu novio? – indagué, ya que la curiosidad me carcomía
- Porque me engaño, con una amiga – respondió abruptamente, mientras los gestos que me excitaban mentalmente desaparecieron repentinamente para darle lugar a una mueca de hostilidad.
- Qué idiota…
- Sí, es un idiota… quisiera hacer algo para hacerlo sentir tan mal como me hizo sentir a mí – Respondió manteniendo la misma mueca de hostilidad en su rostro
- ¿Montándole cachos? – Le pregunte, con doble intención
- Tal vez, tal vez – dijo mientras la sonrisa picarona ocupaba de nuevo su sitio entre las mejillas.
- Bueno, estoy a tu disposición si es para hacer justicia – Le dije tratando de ser gracioso.

Volteo rápidamente a verme con una mirada de maldad mezclada con picardía acompañada de lujuria. En ese momento, sin decir una palabra agarró su celular y comenzó a revisar su agenda telefónica; cuando de pronto, se acerco abruptamente en dirección a mí. Lo cual hizo que me estremeciera y una sensación de ansiedad y nervios me invadieran; estaba tan cerca de mí que el momento se torno incómodo, incómodo pero excitante. Estando tan cerca de mí, tomó mi celular, el cual reposaba a mi lado, y ve la hora.

- ¿Cuánto tiempo crees tú que se tarden en sacarnos de aquí? – Me pregunto mientras veía fijamente al celular
- Pues ni idea… espero que se tarden – le dije, un tanto incómodo, pero sin poder disimular mi excitación.
- Entonces tenemos tiempo para hacer justicia, ¿no crees? – me dijo susurrando al oído, de una manera tan apasionante, que mi respuesta inmediata fue besarla.

El elevador se comenzó a inundar de pasión, calor, acompañado con una oscuridad casi absoluta, acompañada por los sonidos que producen 2 cuerpos extasiados, mientras se desnudaban lo suficiente como para comenzar la actividad sexual.
Era bellísima, pelirroja de cabello largo, ojos claros, unos senos perfectos, unas piernas espectaculares, sus gestos de placer en el climax topaban el ambiente de sensualidad y erotismo. Pero su morbosidad llego al extremo, mientras le realizaba el sexo oral, entre gemidos de placer y palabras que jamás entendí, tomó su celular y marco el teléfono de su novio.
Durante nuestro desenfrenado encuentro sexual, lográbamos escuchar entre los gemidos al novio hablar, consternado por lo que debió haber estado escuchando.
Ella jugó con mi miembro, yo con sus senos. Lo hicimos en 4 posiciones diferentes. El ascensor olía a sexo, a ese olor tan divino lleno de feromonas, los espejos del ascensor se empañaban más y más durante la faena. Tanto así, que pienso que la conserje del edificio nos llego a escuchar, al igual que la vieja moralista del piso 3. Echamos 2, y casi íbamos por el tercero cuando nos dimos cuenta de las 18 llamadas perdidas de su novio a su celular; ella durante nuestra momentánea relación le contestaba las llamadas, solamente para que escuchara mientras otro individuo desconocido le follaba.

Una tarde de sexo casual, el sueño de cualquier hombre, terminó cuando escuchamos a la conserje decir “¿Hay alguien en el ascensor?” con ese tono portugués evidente.

- Sí señora Fátima, soy yo, Jesús, el músico al que siempre regaña – le grite
- Entonces debería dejarte ahí – respondió la conserje en tono de broma

Comenzamos a vestirnos, pero ella no encontraba travieso hilo –que luego descubrimos que estaba escondido en entre mi guitarra y mi bolso. Una vez vestidos, se me acerco y me besó.

- Gracias por hacer justicia conmigo – Me dijo con una sonrisa de satisfacción en su cara.
- De nada, fue un placer – le dije, respondiéndole con la misma sonrisa.

En lo que se abrió la puerta del ascensor, nos encandilamos mientras que, la conserje y su esposo nos veía con cara de impresionados, y sospechando todo lo que habríamos hecho durante ese tiempo atrapados en el ascensor… Nos bajamos en el piso 4, y mientras agarraba mi guitarra y mi bolso, la vi dirigiéndose hacía las escaleras (hacia abajo).

- ¿No vas a ir a casa de tu novio? – indagué, intrigado por verla tomar una dirección diferente.
- No, ya tuvo suficiente – Dijo con una sonrisa como quien acaba de tener más que una venganza.
- ¿Cómo te llamas? – le pregunte con emoción
- Andrea – me dijo, mientras se daba la vuelta para seguir su camino hacía quién sabe donde.

Yo comencé a subir a mi destino original, mientras no dejaba de pensar “¿Ojo por ojo?” pero creo estar equivocado, porque hasta Hammurabí se quedó pendejo; al entrar a mi apartamento, veo a mi hermano sentado en el sofá con cara de perturbación y el celular en sus manos.

- ¿Y a ti qué te pasa? ¿Por qué esa cara? – traté de averiguar
- Estoy esperando a mi novia, que venía a almorzar aquí para conocerlos, pero ya no creo que venga… creo que está ocupada. – respondió con la voz cortada y una cara completamente seria.
Después de tragar, le pregunté:- ¿Cómo se llama tu novia?
- Andrea.
Después de ese día me prometí a mí mismo, tener otra vez relaciones con las novias de mi hermano.

domingo 2 de noviembre de 2008

Entrevista a una chica operada

Entre más grande el busto, más caro debe ser el carro

- ¿Hace cuanto tiempo te colocaste los implantes?
- El sábado se cumplen 2 años.
- Llevas la cuenta por lo visto
- Claro, de hecho, el sábado celebraré el cumple de mis niñas
- ¿Tus niñas? ¿Tienen nombre?
- Jajajaja, no. Jajaja
- ¿Por qué quisiste tener silicón?
- Bueno, es sencillo... Yo siempre fui de busto pequeño, tenía un complejo por eso. Esto me ayudo mucho con mi autoestima.
- ¿Qué hay de cierto de eso que los senos con silicón son duros?
- Algunos lo son, depende del tipo de implante que te hagan. Los míos no son taaaaan duros.
- ¿Puedo comprobarlo?
- Jajajaja, no. Pasado jajajaja.
- Que mala eres, todo esto es con fines informativos.
- Jajajajaja, claro claro.
- ¿Tienes novio?
- En el momento, no. Estoy saliendo con un chico, pero no llegará a ser nada serio
- Disculpa que me meta en tu vida personal, pero ¿Por qué?
- No, no te preocupes. Bueno, él es simpático, pero no está en mis estándares
- ¡Bicho! ¿Y cuales son tus estándares? ¿Qué tipo de hombres buscas?
- Bueno: altos, atractivos, esbeltos, que se arregle y se preocupe por su imagen, que sea de clase pudiente.
- Es decir, ¿Papiado y con carro?
- No, eso es un estereotipo con el que nos etiquetan.
- ¿Pero saldrías con uno que te lleve a pasear en metro?
- No, no me gusta eso.
- Es como la canción de Good Chalortte ¿Girls with the bodies like guys with ferrari’s?
- Jajajaja. Sí, algo así. Yo no tendría un novio que no tuviese carro
- ¿Y si tiene un Chevette del 79?
- Jajajajaja, entre más grande el busto, más caro debe ser el carro.
- Vaya, que exigente…
- Jajajaja no es exigencia, es que yo tengo una vida cómoda, y no pienso cambiarla por eso, además, un chico con camioneta llama más la atención que uno que ande en metro.
- ¿Te consideras qué eres como Madonna?
- ¿Cómo es eso?
- Que eres una chica Material.
- No, para nada… yo tengo amigos que viven en 23 de enero, y en Petare. Pero prefiero mantener una relación con gente con intereses más similares a los míos; y ellos no los tienen.
- Ok, entiendo… A ver ¿yo soy tu tipo?
- Jajaja, eres mi amigo, y eres lindo jajaja
- Pero no respondiste la pregunta
- Jajaja no sé, no sé… Tienes tus cualidades
- Lo dices por qué tengo carro ¿verdad?
- Jajajaja no
- ¿Cuando podríamos salir? A ver que pasa
- Bueno Jesús, cuando tu quieras… yo te acompaño al concesionario a comprar una camioneta y luego salimos jajaja

Maria Antonieta Fernández, estudiante de Derecho de la Universidad Santa María de 21 años. Celebrará el cumpleaños de sus implantes de senos éste sábado con sus amigos más cercanos, a éste magno evento ha invitado a la gente por Facebook.